“La belleza puede ser tanto lo que no deseamos cambiar como adonde deseamos ir, la brújula o más bien la estrella polar del cambio”.
Rebecca Solnit en “Las rosas de Orwell”.
“En la primavera de 1936, un escritor plantó rosales”. Como un guiño literario, cada capítulo del ensayo “Las rosas de Orwell” de la ensayista Rebecca Solnit se inicia con esta frase recordatoria. Las rosas conforman una brújula prodigiosa, un hilo conductor en apariencias lejano a la obra de un escritor, George Orwell, quién enfatizó en su basta producción la crítica como transformación social. Su semblanza se convierte en algo diferente para Solnit, quien elabora una biografía no biográfica para encontrar nuevos ángulos en la vida del autor de “1984” o “Rebelión en la granja”, vinculados con la naturaleza y el mundo de los sentidos.











