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martes, 19 de julio de 2022

En la oscuridad somos todos iguales, pero a la luz del sol somos impresentables

“Lo importante es que existiese aquella habitación; saber que estaba allí era casi lo mismo que hallarse en ella. Aquel dormitorio era un mundo completo”.

1984 – George Orwell


Dentro de los fundamentos esenciales de la humanidad se prioriza el cuestionamiento existencial por salir de la “caverna” con la ilusión de acceder a una vida plena. El mito de Platón con la idea de la caverna es una brillante y actualizada filosofía idealista que ha marcado nuestra manera de pensar y de entender el mundo. Una realidad plagada de luces y sombras intenta guiar -tantas veces de forma estéril- a las personas hacia el conocimiento verdadero. La vigencia desmesurada de la era digital difumina esa necesidad de obtener un mensaje limpio que se pueda definir con facilidad y no necesite de una viralidad, fragmentación o segmentación. Como en el mito veíamos a los hombres encadenados a lo más profundo en la cueva donde solo se puede ver una pared; hoy el muro lo grafican las redes sociales o las pantallas de los dispositivos. Estamos ante una caverna mediática.

jueves, 1 de abril de 2021

Que nunca acabaría pero sin embargo terminó

 

“Todos experimentaban sentimientos monótonos. -Ya es hora de que esto termine-, decían, porque en tiempo de peste es normal buscar el fin del sufrimiento colectivo y porque, de hecho, deseaban que terminase. Pero todo se decía sin el ardor ni la actitud de los primeros tiempos, se decía sólo con las pocas razones que nos quedaban todavía claras y que eran muy pobres”.

Albert Camus – “La peste”

Si las teníamos, este confinamiento ha terminado con parte de nuestras certezas. El encierro confinamiento programado según tácticas utilizadas en la Edad Media nos ha vuelto más escépticos -si cabe-. Cuanto mas profundo es el dolor, menor será la probabilidad de que termine sin dejar marcas importantes. De momento podemos distinguir acciones individuales pero es indudable que las diversas ciencias deberán trabajar en los problemas colectivos que estamos ya acarreando. Es incierto el saber lo que encontraremos a nivel social detrás de esta crisis, el futuro será el fruto de la masa madre de este presente que distinguimos como una distopía sin llegar aún a comprender sus bases y sus consecuencias. La mirada y la escucha serán los principales ingredientes que fijen la experiencia y el relato el medio para que en el futuro no se pierdan estas historias. Somos todos testigos de esto que nos está pasando pero aún no sabemos quien ha de ser el mejor relator o escritor de esta epidemia.

jueves, 16 de julio de 2020

Me despierto pensando si hoy te voy a ver


“La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva”.
José Saramago

Cada veinte minutos llega el metro a mi pueblo. A partir de las diez de la mañana en este atípico verano de epidemia, y hasta pasadas las veintidós horas, comprobamos que el tranquilo lugar costero donde vivimos se convierte en Disneylandia, con un desfile incesante de adolescentes sin mascarilla de entre quince y diecisiete años, sin adultos ni jóvenes a su alrededor. Se vislumbra un comportamiento indiferente ante los problemas sociales y económicos que nos atañe a todos. Y ante la imagen reiterada que se pronuncia ante un nuevo día de playa, me acuerdo de él, quien se marchó hace diez años y nos dejó con “sus ciegos” carentes de solidaridad. José Saramago nos avisó que “un ojo aún viendo no es capaz de reconocer lo que ve”.

viernes, 3 de mayo de 2019

Quise quedarme pero me fui


“El recorrido por la autopista es por lo tanto doblemente notable: por necesidad funcional, evita todos los lugares importantes a los que se aproxima; pero los comenta. Las estaciones de servicio agregan algo a esta información y se dan cada vez más aires de casas de la cultura regional, proponiendo algunos productos locales, algunos mapas y guías que podrían ser útiles a quien se detuviera. Pero la mayor parte de los que pasan no se detienen, justamente”.
Marc Augé

De un tiempo a esta parte hay algunos lugares donde me molesta estar. Me siento invadido, extraño e incómodo. Los evito pero cada tanto hay que ir, a veces los necesito. Me falta el aire, me siento vulnerable, anhelo salir lo más rápido posible, es una extraña sensación que se repite constantemente y que el día que la comenté en mi terapia me enteré de que tiene un nombre: “el no lugar” y recordando la caverna de Platón, comprendí porque disfruté con tanto dolor La caverna, de José Saramago.

domingo, 2 de octubre de 2016

Te acuerdas de ayer, era tan normal la vida, la vida....

El tiempo es un maestro de ceremonias que siempre acaba poniéndonos en el lugar que nos compete.
José Saramago
En el momento que somos una mezcla obsesiva de permanente vitalidad y agobiante cansancio y necesidad de parar, la ciencia y la prensa nos vienen a sentenciar con un límite a nuestra caducidad. Un equipo de investigadores de EEUU acaba de precisar un coto natural de 125 años para la longevidad de la especie. La edad máxima de vida no ha retrocedido desde el siglo pasado, y hace menos de un siglo se creía que la esperanza de vida nunca superaría los sesenta y cinco años. Parece que el hombre no conoce sus límites, y en lo relativo a su edad en la tierra, tampoco.