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jueves, 16 de julio de 2020

Me despierto pensando si hoy te voy a ver


“La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva”.
José Saramago

Cada veinte minutos llega el metro a mi pueblo. A partir de las diez de la mañana en este atípico verano de epidemia, y hasta pasadas las veintidós horas, comprobamos que el tranquilo lugar costero donde vivimos se convierte en Disneylandia, con un desfile incesante de adolescentes sin mascarilla de entre quince y diecisiete años, sin adultos ni jóvenes a su alrededor. Se vislumbra un comportamiento indiferente ante los problemas sociales y económicos que nos atañe a todos. Y ante la imagen reiterada que se pronuncia ante un nuevo día de playa, me acuerdo de él, quien se marchó hace diez años y nos dejó con “sus ciegos” carentes de solidaridad. José Saramago nos avisó que “un ojo aún viendo no es capaz de reconocer lo que ve”.

viernes, 15 de febrero de 2019

Puedo equivocarme tengo todo por delante


"Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil".
Frase atribuida a Albert Einstein, pero es una alegoría que data de finales del siglo XIX.

La genialidad es una cuestión de tiempo. Tantas veces no podemos tener claro el camino de nuestro desarrollo. Se vive en un mundo lineal basado en tres elementos: la inteligencia visible, es decir aquella que destaca si tenemos buenas notas en general y sobre todo memoria, la belleza y la tercera, la habilidad deportiva. Desde los primeros días se trata de encuadrar a los niños en esos parámetros. Es general que, ante una ocurrencia de un bebé o niño pequeño, los padres tengan la obtusa necesidad de destacar lo listo que es.  Si en el trascurso de su crecimiento esos antivalores reseñados no se cumplen, puede generar algún tipo de menosprecio hacia el menor. Es difícil detenerse a ayudarle a desarrollar su inteligencia dominante. Tantas veces a los padres les cuesta comprender que a pesar de lo que se cree, no hay dos seres iguales en la continuación lógica.

lunes, 1 de febrero de 2016

Que ya no te necesito, que ya no te necesito

Todo el mundo quiere ser, nadie quiere crecer.

Johan Wolfgang von Goethe

Seguramente se trata de una temática que me interesa. Al menos en este blog, lo he tratado como mínimo en tres ocasiones. A veces pienso que los seres humanos preferimos desenchufar nuestro reloj biológico, sospecho que confundimos la etimología de la palabra evolución.  En un sistema competitivo e inhumano, se adueñaron del concepto de evolucionar como un salto de calidad, cuando la palabra representa el pasar de un estado a otro, a través de un desarrollo o transformación. Partiendo de la manipulación del concepto original de la palabra, se está optando por anclar el tiempo, repitiendo fórmulas, sueños o excusas. Sin evolución, no hay nuevos contenidos. Si no crecemos, no llegamos a ser nunca adultos. Y sospecho que la sociedad de hoy aborrece convertirse en mayor de edad.