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domingo, 27 de octubre de 2019

La felicidad ja ja ja ja


“La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.”
Immanuel Kant

La buscamos con obstinación, sin tregua. La buscamos en palabras, poesías, discursos proteccionistas, gestos, pero casi nunca en estados interiores, que es donde debería tener su domicilio principal. Creemos que hay técnicas o estrategias para encontrarla y sostenerla en el tiempo. Se la pregona en estas épocas como algo democrático, tal como si se tratara de un derecho. Tal vez parte del error radique allí, buscamos la felicidad en una sociedad que raramente es feliz. Y no remediamos el hecho de que si estamos permanentemente buscando la felicidad, tal vez habitemos sociedades que no faciliten sensaciones ni recursos para que nos podamos sentir felices.

domingo, 4 de agosto de 2019

Pocos juegan lo que tienen y envidian lo que imaginan


“ Aprender no es saber: de aquí nacen los eruditos y los sabios: la memoria hace a los unos, y la filosofía a los otros”.
Alejandro Dumas

Se suele envidiar a aquel que sabe un poco de todo o también a quien conoce mucho de un tema por sobre otros. Pero molesta que en su difusión, hable más de lo que calle, escuche o mire. Suelen no callar, ellos saben derivar siempre una conversación trivial hacia su propia experiencia. En ese discurrir continuo del palique, se suelen perder en sus propios análisis hasta dar una alarmante sensación de carencia de síntesis. Y es ahí donde uno que sabe de pocas cosas se puede dar cuenta, que en realidad, esa persona habla pero no sabe mucho, no conoce, no ha transitado. Ese es el problema del erudito, tiene en su memoria demasiada procedencia externa que le hace ruido sin permitirle sus precisiones intimas, su yo interno. Por eso nunca pudo ser sabio. Y hoy, paradójicamente, extrañamos a ambos.

viernes, 10 de mayo de 2019

Dame un día común, emociones simples


“Voy a poner un ejemplo. Usted funda un zoo. Se trae animales de todas partes del mundo y se pregunta: ¿Cómo vivía el elefante antes de traerlo? Entonces, intenta crearle un hábitat similar al que tenía…¿Cómo vivía el pez? Entonces, intenta proporcionarle un acuario. Es decir, intenta adaptar el entorno a cada uno de los animales porque sabe perfectamente que el pez no va a sobrevivir en la estepa o el elefante en un acuario”.
Remo Hans Largo, pediatra

Se persigue una idea errónea que es fácil de refutar, pero al masificarse se hace difícil convencer a la sociedad que es quién está siendo artífice de la propia frustración. Resulta por lo menos complicado que un padre que internamente conoce las limitaciones de su hijo pueda asumirlo al reconocerlo. Y eso conlleva a una absurda presión por convertir a sus descendientes en cosas que no son. Nos amparamos en que es la sociedad la que presiona hacia el éxito, pero con la boca grande algunos padres dicen que se aspira a la felicidad y normal desarrollo, pero con la boca pequeña solo aspiran al éxito o consagración para que sean felices, a tener a Rafa Nadal o Steve Jobs en casa.

viernes, 15 de febrero de 2019

Puedo equivocarme tengo todo por delante


"Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil".
Frase atribuida a Albert Einstein, pero es una alegoría que data de finales del siglo XIX.

La genialidad es una cuestión de tiempo. Tantas veces no podemos tener claro el camino de nuestro desarrollo. Se vive en un mundo lineal basado en tres elementos: la inteligencia visible, es decir aquella que destaca si tenemos buenas notas en general y sobre todo memoria, la belleza y la tercera, la habilidad deportiva. Desde los primeros días se trata de encuadrar a los niños en esos parámetros. Es general que, ante una ocurrencia de un bebé o niño pequeño, los padres tengan la obtusa necesidad de destacar lo listo que es.  Si en el trascurso de su crecimiento esos antivalores reseñados no se cumplen, puede generar algún tipo de menosprecio hacia el menor. Es difícil detenerse a ayudarle a desarrollar su inteligencia dominante. Tantas veces a los padres les cuesta comprender que a pesar de lo que se cree, no hay dos seres iguales en la continuación lógica.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Nada más dulce que el deseo en cadenas


“La historia se repite. Es uno de los errores de la historia”.
Charles Darwin

Hace más de cuatro años leí una nota en los periódicos que, inicialmente me llevó a pensar que sus conclusiones, eran, como mínimo, exageradas. El ser humano miente durante el día, un promedio entre cuatro y diez veces. En el mejor de los casos, habremos utilizado entre mil quinientas y tres mil falsedades en el año. Durante unos días, posteriores a aquella lectura, pensé en que manejaron la noticia de una manera extrema, pero de a poco me detuve a observar mis propias actitudes, y encontré un sinfín de esas mentiras piadosas o ocultamientos, como decir que estoy bien cuando no lo estoy, de escuchar a gente de mi entorno que se estaba embarcando en varios proyectos, cuando en realidad todos sabemos que apenas se tratan de tiros por elevación o proyectos que no tienen proyectos, solo una idea que sobrevino una mañana y en vez de darle forma, trabajo y proyección, ya la venden como proyecto, por el simple hecho de que ser emprendedor vende, o por último me sonrojé al comprobar que mentimos para agradar o cuidar una supuesta imagen. Y pasados todos estos años, siento que gran parte de la historia de la humanidad está montada más sobre mentiras que sobre verdades. Y maldigo el momento en que mi afán lector me puso frente al razonamiento de aquella historia.

martes, 26 de diciembre de 2017

Recíbelo como si fuera fiesta de guardar


“Probablemente somos las primeras sociedades de la historia que han hecho a la gente infeliz por no ser feliz”.
Pascal Bruckner

Es casi una obligación el ser feliz.  Tal vez, una necesidad. La moral de estos tiempos te obliga a ser feliz por sobre todas las cosas. La felicidad tiene sus feligreses que se incomodan si te ven sin festejar o consumir festejos. La están convirtiendo a la felicidad en un dogma, que de tan dogmático se asemeja más al maravilloso marketing que sostiene a las religiones a pesar de dudas, malas praxis, abusos, desconfianzas, esoterismos o fundamentalismos. No podemos no ser felices, y mucho menos en estas fechas, donde nos debemos felicitar unos a otros, saludar efusivamente con los que frecuentamos y con los que no hemos visto en los trescientos sesenta y cinco días precedentes. Las fiestas de fin de año son el motivo ideal…. para enmascarar la indiferencia o la aversión, en puro júbilo.

domingo, 20 de marzo de 2016

Esta vez el dolor va a terminar


"Si el mundo fuera claro, el arte no existiría".
El mito de Sísifo, de Albert Camus

El problema quizás no sea la cantidad de información que nos desborda a diario. El problema pasa por la escasa comprensión que sabemos dar a tanta indicación recibida. Si están en juego nuestras emociones o simpatías a la hora de descifrar el testimonio, el proceso es sangrante. Es conmovedora la inocencia humana. Es inquietante la ignorancia, pero es perturbador recoger indicios de este misterio que es vivir a través de cualquier manifestación. Y el arte o la cultura no escapan a esto, por un lado emocionan hasta la sensualidad y por otro, lastiman y obligan a reconocer el dolor que nos atraviesa en este proceso que es la existencia.

domingo, 25 de octubre de 2015

Soy tan feliz que la dicha invade mi felicidad



"El recuerdo es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados".
Johann Paul Friedrich Richter, más conocido por Jean Paul, escritor y humorista alemán.
Si observamos las marquesinas que rodean nuestra existencia, la permanente referencia a que alcancemos la felicidad es el objetivo. Los caminos y las motivaciones pueden ser variados. También las frustraciones. Algunos relacionan felicidad con la satisfacción de la realización personal o laboral. Para otros, la alegría depende de la acumulación de dinero o riquezas. Los extremistas o inconformistas la ven como tarea pendiente, difícil de alcanzar. Hay positivistas que lo asocian con el amor y aseguran que la felicidad es un estado permanente. Otros, modestamente, sostienen que la dicha se basa en momentos. Y hay quienes reconocen que la felicidad suele ser mejor disfrutada con en el recuerdo que en la propia experiencia.