A veces, pasamos años sin vivir en
absoluto, y de pronto toda nuestra vida
se concentra en un solo instante.
Oscar Wilde
La irrupción de las nuevas
tecnologías interactivas y redes sociales han modificado nuestro nivel de
exposición. Desde el vamos, la foto a utilizar para identificarnos, debe ser
una instantánea que nos favorezca o trasmita una sensación pletórica de
felicidad o satisfacción. La participación en dichas redes nos ha obligado a
convertirnos en centro de atención permanente. Por eso alternamos frases,
videos graciosos o emotivos, reflexiones sociales, discusiones políticas o
filosóficas, anuncios, memes y fotos, muchas fotos. La mayoría de ellas
personales. Ocio, vacaciones, veladas familiares y momentos con amigos nos
retratan habitualmente. A esto se ha sumado la foto tomada por la propia
persona, esa especie de autorretrato que se ha popularizado como selfie.















