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domingo, 10 de septiembre de 2023

Y dicen las hojas del libro que mas leo yo

“Los hechos no dejan de existir aunque se los ignore”-

Aldous Huxley


La pedagogía de mirar parece ser el mejor antídoto contra esa sociedad cansada por la que transitamos y que frenéticamente corre sin casi avanzar pero se traga expectativas y deja amontonados los recuerdos de lado en ese andar. Leer es un acto de insumisión como el mirar o sentir, obliga a la pausa, necesita de la reflexión, implica el razonamiento, es un disparador moderado. Leer y escribir serán intentos de aferrarnos a la memoria y los recuerdos. Si perdemos la memoria, como la velocidad que impera parece ser la norma, que será del mundo cuando no quede nadie para contarlo. En esa metáfora anida parte de la novela de Yoko Ogawa, “La policía de la memoria”.

jueves, 14 de enero de 2021

Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido

 “Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón”

Jorge Luis Borges


Hace unos años mi memoria comenzó a flaquear generando un cisma en mi estructura, que me ha llevado unas temporadas en tratar de remediar y convivir con la “nueva normalidad” de mi existencia. Recuerdo -que paradoja- que me encomendé a varios profesionales para ver a que se debía: estrés, cansancio mental, edad, ansiedad, miedo a alguna enfermedad. Varios se aventuraron a pronosticar prontas y raudas mejoras o métodos que nunca han prosperado en mi condición. En ese tránsito sobre ese nuevo estado tuve que recurrir a infinidad de notas a mano, en anotadores o stickers, también en el móvil, propiciando el absurdo que tantas veces no recuerdo que he anotado cosas o dónde. En muchos ordenes mi memoria continúa siendo prodigiosa, pero en hechos determinados no puedo retener alguna información ni recordar.

viernes, 1 de febrero de 2019

Donde habita el olvido


“El olvido está ahí no lo olvidemos”
Mario Benedetti

El paso del tiempo acomoda la perspectiva de lo que verdaderamente importa. La innata tendencia de acumular cosas durante nuestra trayectoria nos convierte en pequeños Diógenes sin importancia ni graves consecuencias. Algunos coleccionamos cosas materiales y otros componen sus recuerdos con una sucesión de pensamientos, vivencias, emociones, lecciones que dejan huella y poso en nuestra personalidad e identidad. Somos lo que coleccionamos, somos una huella neuronal que se debilita, solo un letargo de situaciones podrá irrumpir a manera de recuerdo. Somos gran parte de nuestra memoria y somos habitantes de un continuo olvido.

miércoles, 27 de abril de 2016

Todo, todo se olvida

"Quién sabe si dentro de treinta o cuarenta años se van a acordar de Onetti"
Juan Carlos Onetti

Con frecuencia se hacia esa pregunta el autor de "El astillero", "La vida breve" o "Juntacadáveres", convencido de los vaivenes que sobrelleva la fama. La realidad es que pasaron veintidós años de su muerte, y todavía somos varios los que recordamos al genial escritor uruguayo, Juan Carlos Onetti. Es que encarnó como nadie el fracaso existencial del ser humano, reflejado con quirúrgica precisión en el desarrollo de sus personajes u obras emblemáticas. Onetti clonó su obra con millares de Onettis, huyendo de la fama. Tanto el escritor como sus personajes intentaban solamente sobrevivir. Onetti al menos sobrevivió a su muerte.