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domingo, 10 de septiembre de 2023

Y dicen las hojas del libro que mas leo yo

“Los hechos no dejan de existir aunque se los ignore”-

Aldous Huxley


La pedagogía de mirar parece ser el mejor antídoto contra esa sociedad cansada por la que transitamos y que frenéticamente corre sin casi avanzar pero se traga expectativas y deja amontonados los recuerdos de lado en ese andar. Leer es un acto de insumisión como el mirar o sentir, obliga a la pausa, necesita de la reflexión, implica el razonamiento, es un disparador moderado. Leer y escribir serán intentos de aferrarnos a la memoria y los recuerdos. Si perdemos la memoria, como la velocidad que impera parece ser la norma, que será del mundo cuando no quede nadie para contarlo. En esa metáfora anida parte de la novela de Yoko Ogawa, “La policía de la memoria”.

domingo, 1 de agosto de 2021

Usted preguntará porque cantamos

“La música es buena cuando ésta te hace bailar. Pero la música es grandiosa cuando te hacer ser quién eres”.

Tom DeLonge, músico.

Suelen configurar nuestra manera de ver al mundo, de recordarlo, sufrirlo o idealizarlo. Las primeras fueron producto de un legado, varias de ellas sin ser transmitidas por la familia, su sola presencia en el ambiente gestó la familiaridad de la aceptación. Por nuestra cuenta descubrimos el resto, enriqueciendo el paladar. En la adolescencia nos explicaban el mundo entero, uno más bien pequeño, donde se encerraban las cosas que deseábamos -y restaba tiempo en tener o claudicar en el intento- y con el paso de las estaciones nos hicimos jóvenes cantando a gritos y a saltos y acudiendo a recitales para escucharlas en vivo. Somos producto de tantas canciones, canciones que ya no escuchamos pero que con un acople nos devuelve a esa esencia archivada.

jueves, 14 de enero de 2021

Y la vida siguió como siguen las cosas que no tienen mucho sentido

 “Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón”

Jorge Luis Borges


Hace unos años mi memoria comenzó a flaquear generando un cisma en mi estructura, que me ha llevado unas temporadas en tratar de remediar y convivir con la “nueva normalidad” de mi existencia. Recuerdo -que paradoja- que me encomendé a varios profesionales para ver a que se debía: estrés, cansancio mental, edad, ansiedad, miedo a alguna enfermedad. Varios se aventuraron a pronosticar prontas y raudas mejoras o métodos que nunca han prosperado en mi condición. En ese tránsito sobre ese nuevo estado tuve que recurrir a infinidad de notas a mano, en anotadores o stickers, también en el móvil, propiciando el absurdo que tantas veces no recuerdo que he anotado cosas o dónde. En muchos ordenes mi memoria continúa siendo prodigiosa, pero en hechos determinados no puedo retener alguna información ni recordar.

viernes, 1 de febrero de 2019

Donde habita el olvido


“El olvido está ahí no lo olvidemos”
Mario Benedetti

El paso del tiempo acomoda la perspectiva de lo que verdaderamente importa. La innata tendencia de acumular cosas durante nuestra trayectoria nos convierte en pequeños Diógenes sin importancia ni graves consecuencias. Algunos coleccionamos cosas materiales y otros componen sus recuerdos con una sucesión de pensamientos, vivencias, emociones, lecciones que dejan huella y poso en nuestra personalidad e identidad. Somos lo que coleccionamos, somos una huella neuronal que se debilita, solo un letargo de situaciones podrá irrumpir a manera de recuerdo. Somos gran parte de nuestra memoria y somos habitantes de un continuo olvido.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Vos tenes tan mala memoria


“Esperar que un hombre pueda retener todo lo que, alguna vez, ha leído, es como esperar que lleve en su cuerpo todo lo que, alguna vez, ha comido”.
Arthur Schopenhauer

Cada vez que me viene a la mente un recuerdo de mi infancia lectora, indudablemente surge en primer lugar, la colección amarilla de libros Robin Hood, de Editorial Acmé, de Buenos Aires. Tapa dura con sobrecubierta, ilustración dibujada a color en su portada, la silueta de Robin Hood en su contratapa, lomo redondeado y un color amarillento fuerte muy particular -al menos para mí, tal vez por la devoción de abordar cada uno de sus títulos-. Julio Verne, Emilio Salgari, Alejandro Dumas, Mark Twain, Jack London, Edmundo de Amicis, Charles Dickens, Robert L. Stevenson y otros autores elementales se almacenaban en los diversos títulos esenciales de la literatura juvenil. Mi primera biblioteca juvenil alternaba con pocos ejemplares que no fueran de esa colección. Mi pasión por los libros tal vez esté fundada en ese color limonado.

sábado, 15 de julio de 2017

Mis propios dioses ya no están, espejismos

“Las sociedades llamadas avanzadas consumen imágenes, no creencias; son, pues, más liberales, menos fanáticas, pero son también más falsas (menos auténticas), cosa que nosotros traducimos, en la consciencia corriente, por la confesión de un tedio nauseabundo, como si la imagen, al universalizarse, produjese un mundo sin diferencias (e indiferente)”.
Roland Barthes, filósofo, escritor, ensayista y semiólogo francés (1915-1980)

Tengo una foto recientemente enmarcada de mis tías en mi escritorio de trabajo. Están pegadas a otra que me sacaron con uno de mis jugadores favoritos de mi equipo de benjamines. Si giro a la derecha, observo la foto con mis padres en un paseo por Asturias y tengo un retrato grande en la repisa de los libros, con algunos de mis amigos el día de mi despedida inicial de Argentina. Y en blanco y negro, una foto excelente que sacó mi esposa de varios botes irregularmente colocados en la ría de Plentzia, merecen un marco de tamaño considerable. Es decir que, en las siguientes líneas, me embarcaré en la confusa tarea de escribir sobre la cantidad obtusa de fotos, gif o videos que sacamos, envíanos o circulamos y resulta que, en un punto, no escapo a la tendencia. Pero en mi descargo, creo que yo recopilo recuerdos, no modas. Me resguardo de mis vacíos con esas pocas fotos, no me vacío más acumulándolas en el móvil.

domingo, 15 de enero de 2017

El diablo le da sobrinos

"Yo las vengo observando y disfrutando, a esas solteras o sin hijos, desde mi infancia, y creo, por el contrario, que son esenciales, hasta el punto de que quienes merecen lástima son los niños que no tienen ninguna cerca. La mayoría de las que he conocido y conozco son de una generosidad sin límites, y quieren a esos niños próximos de un modo absolutamente desinteresado".
Javier Marías

El riesgo de que un día nuestros seres queridos se hagan muy mayores siempre está. No lo vemos, porque no lo tenemos que ver hasta el mismo día en que se empieza a vivir ese momento. No podemos sufrirlo antes de tiempo, es ley de vida. No podemos sufrirlo antes de tiempo, es verdad. Pero no debemos olvidarnos cuando esos días llegan. Y nos olvidamos. O nos desentendemos, ya que siempre tendremos a mano un pretexto o justificación acorde al devenir de la vida. Y tal vez tengamos razón, porque en el fondo parece que la vida no siempre está presente para detenernos en los deterioros. Todos queremos guardar los mejores recuerdos, y la vida se suele especializar en ofrecernos el deterioro inevitable de la mayoría de las cosas que hemos querido.