“Si comprender es imposible, conocer es necesario, porque lo
sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y
obnubiladas de nuevo: las nuestras también”.
Primo Levi
Somos tendencia al
olvido. Tantas veces evadimos la realidad, nos proveemos de máscaras o
personajes que se aferran a ilusiones, tal vez, por temor a enfrentar lo que
somos o lo que no podemos ser. Pero si no conseguimos hacer frente a la
historia, igual hablamos como si aprendiéramos todas las lecciones y
estuviéramos presto a nunca repetirlas. Tenemos la propensión a deshacernos de
muchos recuerdos, algunos eso sí, innecesarios. Tantas veces nos ilumina el
olvido premeditado de lo que decimos que no debe volver a suceder pero que en
realidad, no deseamos recordar. En parte es una encerrona estéril, ya que somos
de lo que fuimos y de lo que soñamos con llegar a ser.

