domingo, 25 de marzo de 2018

Y vos también estabas verde


“Nuestra dificultad para encontrar las formas de lucha adecuadas, ¿no proviene de que ignoramos en qué consiste el poder?”
Paul-Michel Foucault

A través de una certeza cada vez más contrastada, la impaciencia ha mermado las escasas esperanzas de luminosidad, de cambio de paradigma. La impunidad reinante comienza con las declaraciones, las campañas y mítines políticos derrochan promesas, porque creen que prometer no empobrece. Nos han asqueado con el ideal revolucionario que nada altera. Tal vez estemos viviendo un largo periodo de transición sometido por la indiferencia y la incapacidad de llevar adelantes proyectos de naciones. Este cambio de época puede durar medio siglo, uno, o más. En el mientras, son nuestras vidas y proyectos los que se postergan. Casi todos los gobernantes suelen recurrir a un ilimitado pedido de paciencia y esperanza para sortear estos momentos plagados de errores, corrupción y populismo. ¿Cómo se puede tener paciencia cuándo en el fondo, todos sabemos que estamos abonados al fracaso?

sábado, 17 de marzo de 2018

Uh, que dolor sucio y traidor me envenena el corazón


“La felicidad es ideal y utópica, es obra de nuestra imaginación”.
El Marqués de Sade.

Hace poco un joven para graficar mi escritura en este blog, lo definió con el contundente: “escribes largo, no hay quien lo lea”. Lo que parecía una devastadora crítica, se convertía en la mejor radiografía de mi obtusa práctica, la duración de mis contenidos. Y eso que me he ido aggiornando, en el último año me estabilicé en las cuatro carillas Word por entrada, bastante lejos de aquellas seis páginas de los primeros años. El joven, que apenas lee, fue gráfico y certero, ya que el escribir largo parece ser una forma de protesta a estos tiempos donde los contenidos deben ser lo más reducidos posibles, y su utilización, apta para el aburrido copia y pega masivo, donde todos acceden a la misma información, pero nadie la desarrolla ni la cuestiona con razonamiento.

jueves, 8 de marzo de 2018

Mar de fondo no caeré en la trampa


“Nadie es como el otro. Ni mejor ni peor. Es otro. Y si dos están de acuerdo, es por un malentendido”.
Jean Paul Sartre.

Si bien existió una mayoría concebidos con forma humana, se encontraba un interesante porcentaje representado como mezcla de humanos y animales, sobre todo en los primeros tiempos de etapa primitiva, donde la cacería era sustancial para poder alimentarse, creando una vinculación orgánica con los animales entre íntima y esencial, hasta el punto de ser simbolizados en las divinidades que siempre necesitó la especie para poder afrontar las vicisitudes del planeta. El culto a los animales nos precede desde lo más remoto de nuestros tiempos, y a día de hoy, solemos representar algunas de nuestras más notorias falencias ayudándonos de esa especie de mitología que han sido los dioses.

domingo, 4 de marzo de 2018

Resistiré para seguir viviendo

"Hay que dejarse llevar por todo, entregarse a todo, pero al mismo tiempo conservar la calma y tener paciencia. Solo hay una forma de superación que empieza con superarse a sí mismo".
Franz Kafka

Existir es en esencia resistir. Para ello contamos con una poderosa arma, que es la creatividad. Qué mezclada en proporciones con la constancia y determinación, nos permite moldear nuestra mejor forma en ese desierto que es la vida, que tantas veces logramos convertir en un vergel. Resistir es una indudable manera de ser, el movimiento por excelencia de la naturaleza humana. No solo resistimos como queja o manifiesto, también lo hacemos para perdurar, para seguir sintiendo la vida en nuestras almas, y en el proceso, sufrimos por la resistencia que implica la realidad que construyen las diversas generaciones, las de antes o las nuestras, en este mapa que se va quebrando con el paso de la humanidad y llamamos planeta tierra.

sábado, 24 de febrero de 2018

Con la espada, con la pluma y la palabra


“No tiene ningún enemigo en este mundo, y ninguno de sus amigos lo quiere”.
Oscar Wilde sobre George Bernard Shaw

Si bien se profundiza hoy en día en exceso lo políticamente correcto sobre lo que decir y como decirlo, se trata de una práctica que siempre ha de superar los límites de lo que se puede expresar. Se puede ser simplemente vulgar, fuera de contexto y soez, e igual de efectivo, o se puede disponer de un arte o estilo para deslizar bajezas o ruindades y ser distinguido por mantener originalidad, creatividad, agudeza y repentización a la hora de descargar un insulto sobre la otra persona. Por qué el insulto no deja de ser un arma de agresión masiva, pero si surge producto de tener maneras, tantas veces suena como palabras sensatas y de calidad, aunque desmesuradas.

domingo, 18 de febrero de 2018

Cuidaremos la flor de este planeta de arena


"La mayoría de libros que he leído sobre la vida interna del hombre, tengo que decírtelo, están más lejos de la realidad de lo que puedes imaginar. Los científicos siempre te dicen que los hombres piensan en sexo cada seis segundos, pero ¿alguna vez has visto un libro que refleje las grandes sensibilidades masculinas?"
Junot Díaz, escritor dominicano contemporáneo.

Si la literatura desarrolla escenas conmovedoras, dramáticas o desgarradoras, es que forma parte de la realidad que acompaña el desandar de todo ser humano. Se dice que se alcanza el clímax en la trama de cualquier buena ficción. Nos mantiene aferrados a los brazos de nuestra silla o sillón, o con el cuerpo bien tenso incrustado en el duro asiento del metro, a la espera del desenlace de ese momento crucial. Es una situación difícil de encarar, donde se busca un estado de equilibrio o de tranquilidad para destrabar ese nudo que sabemos que será determinante para el desarrollo de la trama. Y lo asumimos como algo natural, de ahí que la pregunta que me hago en esta entrada es porque podemos enfrentar una trama conmovedora o desgarradora con esa intranquila naturalidad, y somos un manojo de tensión, incomodidad o agobio, cuando nos encaramos en el plano narrativo con una escena plena de erotismo y contenido sexual.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Nada más dulce que el deseo en cadenas


“La historia se repite. Es uno de los errores de la historia”.
Charles Darwin

Hace más de cuatro años leí una nota en los periódicos que, inicialmente me llevó a pensar que sus conclusiones, eran, como mínimo, exageradas. El ser humano miente durante el día, un promedio entre cuatro y diez veces. En el mejor de los casos, habremos utilizado entre mil quinientas y tres mil falsedades en el año. Durante unos días, posteriores a aquella lectura, pensé en que manejaron la noticia de una manera extrema, pero de a poco me detuve a observar mis propias actitudes, y encontré un sinfín de esas mentiras piadosas o ocultamientos, como decir que estoy bien cuando no lo estoy, de escuchar a gente de mi entorno que se estaba embarcando en varios proyectos, cuando en realidad todos sabemos que apenas se tratan de tiros por elevación o proyectos que no tienen proyectos, solo una idea que sobrevino una mañana y en vez de darle forma, trabajo y proyección, ya la venden como proyecto, por el simple hecho de que ser emprendedor vende, o por último me sonrojé al comprobar que mentimos para agradar o cuidar una supuesta imagen. Y pasados todos estos años, siento que gran parte de la historia de la humanidad está montada más sobre mentiras que sobre verdades. Y maldigo el momento en que mi afán lector me puso frente al razonamiento de aquella historia.

domingo, 11 de febrero de 2018

La máquina del tiempo


“Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude”.
Orson Wells

La adaptación equilibrada e ininterrumpida que hacemos de las nuevas tecnologías nos llevan a olvidar pronto, viejas costumbres. De repente, alguna mención vintage nos devuelve la imagen de un instrumento que ha sido esencial para la comunicación y educación, convirtiéndose, digamos que, a partir del tercer año de la vieja educación secundaria, en algo esencial para el cumplimiento de actividades. Antes de continuar, debo hacer una aclaración: si el lector tiene, menos de veinticinco años, seguramente no la habrá utilizado ni le interesará leerme. Si tiene poco más de esa edad, y estudió comercial o perito mercantil, guardará buenos recuerdos de una asignatura donde este artefacto fue la estrella: la máquina de escribir portátil o mecánica.

domingo, 21 de enero de 2018

Matar para matar el tiempo


“Toda la propaganda de guerra, todos los gritos y mentiras y odio, provienen invariablemente de gente que no está peleando”.
George Orwell

En varias oportunidades me detuve en un concepto que encierra la enorme confusión que adoptamos al juzgar un hecho del pasado histórico o de una sociedad contemporánea distinta a la que pertenecemos: el etnocentrismo. Definimos así a las sociedades que se consideran superiores a las demás, o juzgan e interpretan los hechos históricos desde la perspectiva del presente, sin valor las condiciones del momento en que se desarrollaron los hechos. Si nos detenemos en el etnocentrismo que erróneamente practicamos, nos daremos cuenta de que la historia se juzga de manera errónea de esta forma, ya que no tiene explicación desde la perspectiva de un presente. Pero si nos encomendamos a un ejercicio supremo de tolerancia y comprensión sobre las propias actitudes de nuestros antepasados, nos permitirá comprender que muchas de esas conductas eran acordes al momento y aceptando de esa forma la evolución, le asestamos un buen golpe a la xenofobia, discriminación y prejuicios que genera dicho etnocentrismo.

domingo, 14 de enero de 2018

Todos somos adictos a estos juegos de artificio

“Si la libertad significa algo, es sobre todo el derecho de decirle a la gente lo que no quiere oír”.
George Orwell

Es una palabra que parece estar en boca de todos, obliga a manifestarse sobre la presunción de nuestras conductas al surgir su nombre en cualquier conversación informal. Es una palabra que revindica o agobia a proporciones, genera disputas y en ocasiones, parece avalar radicalidades o batidas. Es un tema álgido que te obliga a dudar si hay que escribir, pero es una realidad que nos comprende a todos, que me afecta por vivir en sociedad, aunque mi conducta, tal vez, no esté revestida de una estructura de género tan profunda como la etimología que la palabra encierra. Es una palabra presente como reclamo o referencia despectiva. La palabra es patriarcado.

domingo, 7 de enero de 2018

Barrios bohemios, ese Danubio que nace en varias partes y cicatrices de guerra


“Un instrumento de poco costo, y no más grande que un reloj, permitirá a su portador escuchar en cualquier parte, ya sea en el mar o en la tierra, música, canciones o un discurso de un líder político, dictado en cualquier otro sitio distante. Del mismo modo, cualquier dibujo o impresión podrá ser transferida de un lugar a otro”.
Frase de Nikola Tesla, a principios del siglo XX.

Belgrado es la tercera capital más grande del sureste de Europa, detrás de Estambul y Atenas.  La historia confirma que ha sido conquistada y reconquistada en más o menos, ochenta ocasiones; destruida en cuarenta oportunidades, durante sus dos mil trescientos años de historia. Fue el centro del poder de la antigua Yugoslavia y uno de los objetivos bélicos más deseados, debido a su privilegiada situación entre los imperios otomanos y austrohúngaro. Bañada por el Danubio y por el Sava, tiene un inconfundible estilo de austeridad soviética. En sus puestos callejeros abundan las referencias soviéticas, como así también la de un rostro que magnetiza, que está presente en camisetas, billetes o referencias culturales. Se trata de un personaje desconocido para otras nacionalidades, pero esencial en la vida de todos los seres humanos, y parte activa en el recuerdo serbio y croata. David Bowie lo interpretó en el film “El truco final” y existe un coche electrónico que fue récord de ventas, y lleva su nombre. Nikola Tesla te observa con su imagen cautivante de científico bohemio desde el billete tan azul lavado de cien dinares, algo así como ochenta centavos de euro.

jueves, 4 de enero de 2018

Que lástima, pero adiós


“Tanto el lector como el pensador, el esperanzado y el flâneur, son todos tipos del iluminado, como lo son el que consume opio, y el soñador, y el embriagado. Y ellos son, además, los más profanos. Por no hablar de la más terrible de las drogas, la más terrible, a saber, nosotros mismos, que consumimos en nuestra soledad”.
Walter Benjamín.

Finalmente, la tarde que retiré en la agencia de viajes el pasaje de ida a Madrid, me di cuenta que había armonía entre la decisión tomada, y mi actitud ante eso. Luego de dos meses de haber decidido emigrar, la respuesta me la daba una multitud “vacía”. Reconociendo que no suelo utilizar metáforas para escribir, aquel lunes de febrero del año 2002, la vida me dio consuelo con una metáfora. Caminando de regreso al tren que me llevaría a casa de mis padres -mi casa en aquel tiempo-, al vagar observando a la multitud que encaraba la peatonal Florida, encontré una respuesta en mi interior, que me permitió asumir que la medida tomada no se podría volver atrás. Y en ese pequeño y crucial momento conmigo mismo, rodeado de una multitud, se gestó el cambio de vida que me permitió conocer otros aspectos de mi persona.

martes, 26 de diciembre de 2017

Recíbelo como si fuera fiesta de guardar


“Probablemente somos las primeras sociedades de la historia que han hecho a la gente infeliz por no ser feliz”.
Pascal Bruckner

Es casi una obligación el ser feliz.  Tal vez, una necesidad. La moral de estos tiempos te obliga a ser feliz por sobre todas las cosas. La felicidad tiene sus feligreses que se incomodan si te ven sin festejar o consumir festejos. La están convirtiendo a la felicidad en un dogma, que de tan dogmático se asemeja más al maravilloso marketing que sostiene a las religiones a pesar de dudas, malas praxis, abusos, desconfianzas, esoterismos o fundamentalismos. No podemos no ser felices, y mucho menos en estas fechas, donde nos debemos felicitar unos a otros, saludar efusivamente con los que frecuentamos y con los que no hemos visto en los trescientos sesenta y cinco días precedentes. Las fiestas de fin de año son el motivo ideal…. para enmascarar la indiferencia o la aversión, en puro júbilo.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Siempre quisimos esta doble vida


"Los hombres son tan simples y de tal manera obedecen a las necesidades del momento, que aquel que engaña encontrará siempre quien se deje engañar".
El Príncipe, de Nicolás Maquiavelo.

En el momento que nos toca vivir una situación conflictiva donde la estabilidad emocional prima por sobre las convicciones, podemos llegar a sentir que no es posible que nos esté sucediendo algo así, negando las posibles causas que llevaron a esa posición. Como contrapartida, cuando todo nos va rodado, haya o no haya sido planificado, nuestra estabilidad emocional dará esta situación por cierta o lógica, solo porque nuestras emociones estarán controladas o apaciguadas. Este ejemplo, trasladado a las coyunturas conflictivas y el manejo de sus emociones que afectan a la sociedad entera, pueden darnos una idea cierta del valor de una palabra que se ha hecho famosa y estandarte de la manipulación: posverdad o postverdad.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Para juntos practicar nuevas formas de encarar esta densa realidad

“Querer desconocer lo que ha sucedido antes de existir nosotros, o cuando aún éramos niños, es seguir siendo insensatamente pueriles”.
Cicerón – Jurista, filósofo, orador y escritor romano.

A veces desconocemos los hechos, muchas otras veces los negamos, los minimizamos con el insostenible argumento de que otro lo ha hecho o está haciendo peor. No es un fenómeno nuevo, pero se ha profundizado supongo a través de las veinticuatro horas de internet y de tu portal de noticias favorito todo el día en directo. Estamos transitando la sociedad que nos da la posibilidad de escuchar o ver solo lo que queremos escuchar y ver, y nos permite un juego mental, que no es juego sino perversidad, que es practicar continuamente el negacionismo, algo así como escoger negar la realidad para evadir un momento incómodo. Muchos se sostienen en un supuesto derecho de libertad de odiar o pensar cosas terribles de aquel al que no adherimos. Defendemos la necesidad de la veracidad de los “hechos alternativos”, donde los hechos y los expertos no importan. Yo tengo mis hechos, tú tienes los tuyos, es cuestión de ver quien grita más fuerte o tiene más fuerza para imponer sus hechos. El negacionismo no tiene una sola cara y se adoptan según el tiempo, lugar y circunstancias donde queramos utilizarlo.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Voy a perseguir cada palabra con aliento hasta que al fin, se rinda alguna para mí

“El que lee mucho intentará algún día escribir”.
William Cowper – Poeta inglés del siglo XVIII

No comprendo porque sucedió, ya que nunca hubo motivos para ello. No tengo antecedentes visibles que se dedicaran a la comunicación. El más cercano fue mi padre, que se acercó a la publicidad como medio de vida, pero no como fórmula de realización personal ni pasional, al menos eso creo yo. Pero como todo esto es tan curioso, no lo sé por voluntad propia, porque nunca se lo he preguntado, y él me lo hubiera respondido. Y como sugestiva paradoja, ahora busco permanentemente material que me genere dudas, dolor, interrogantes o arroje algo de luz a lo que llaman creación.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Hace tiempo que estoy sentado sobre esa piedra

“El tiempo es el número del movimiento según el antes y el después”.
Aristóteles

 ¿En qué parte del tiempo nos encontramos? ¿En el que fuimos?, ¿en el que somos?, o ¿en el que tan en breve deberemos estar? Lo más lógico es transitar el ahora, que podríamos definirlo como el límite entre un pasado y el futuro. Pero surge un dilema casi científico, el ahora no existe, no tiene entidad, no lo respalda el tiempo porque el ahora no tiene duración. ¿En qué parte del tiempo nos encontramos? Quizás la respuesta más sorprendente sea que es el tiempo el que nos vive.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Sin querer te abandoné

“Los hombres no están contentos con su suerte y casi todos -ricos o pobres, geniales o mediocres, célebres u oscuros- quisieran una vida distinta de la que viven. Para aplacar -tramposamente- ese apetito nacieron las ficciones”.
Mario Vargas Llosa

Escribir es como desnudarse, dice algún escritor liberado. Pero no es una definición baladí, al paso. Uno se despoja de muchas cosas, y la literatura permite que el desvestido sea el propio subconsciente. Te pueden preguntar más de una vez si eso que has escrito ha sucedido, y a veces así ha sido, otras no, y tantas no puedes contestar. Estaba dentro mío, aguardando. Tenía una base sólida, un relato de mucha convicción, un desarrollo coherente del entramado, pero no podemos confesar con sinceridad si se trata de una experiencia verídica de nuestra existencia. De ahí que muchos consideren enigmáticos a los escritores, o perversos.

domingo, 12 de noviembre de 2017

No quiero empezar a pensar

“En los extremos del hado no hay hombre tan desdichado que no tenga un envidioso, ni hay hombre tan virtuoso que no tenga un envidiado”
Pedro Calderón de la Barca

El arcón de vivencias de las personas está tantas veces completo por fenómenos psicológicos que condicionan el peso de dicho cofre. Hay gente que lleva mochilas ligeras, pero existen personas que no pueden con su espalda ante tamaño peso encima. El sobrepeso emocional lleva al sufrimiento de las personas.  Tal vez uno de los pesares que más aflijan es sufrir la desdicha propia, la carga se hace dura y pesada, aún a riesgo de perder el propio equilibrio emocional. Pero este pesar no procede de una pasión innoble, el ser humano puede albergar peores padecimientos, muchos de ellos viles, como es el caso de la envidia.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Ahora ya no llora, preso en mi ciudad

“Fe… esa facultad que nos permite creer cosas que sabemos que son falsas”
Bram Stoker

La literatura ha sido capaz, a lo largo de la historia, de generar inusual protagonismo a ciudades, pueblos, espacios o personajes que han marcado el imaginario de los lectores. Muchos de esos lugares o figuras no han existido, otros sí, y varios de aquellos existentes, quizás fueron utilizados como fuente de inspiración para montar una escenografía acorde a su obra. Sin ir más lejos en el tiempo, Javier Marías inspiró su última novela, “Berta Isla”, a caballo entre el Palacio Real y la Puerta del Sol, en Madrid. “Uno echa mano de lo que tiene cerca, es una zona que me daba mucho juego, y si me surgía alguna duda, la tenía a mano para recordar algún detalle”, recordó el escritor. Pero en el caso de esa importante novela, no perdurará en el tiempo por los lugares por donde se haya transitado ocasionalmente, sino por su trama e interpretación literaria de los estados de ánimos de los personajes. Pero hay historias que llevan siglos relacionando el lugar físico escogido con tanta o más importancia que la historia enseñada.