“No por estar más ocupado se es más
productivo. Ten cuidado con la improductividad de una vida ocupada”
Sócrates, Filósofo clásico griego.
Cuesta unos días el acomodarse del
regreso de las vacaciones. Lo que te suponía rutina y normalidad durante la
mayor parte del año, puede convertirse en una sensación de paredes que encogen
y te atrapan, dificultando la respiración y buscando el reparo del hogar, único
lugar donde te sientes a gusto. Algunos lo denominan síndrome post vacaciones,
dominados por visión y emociones negativas de uno mismo y de todo lo que nos
rodea. Malhumor, incomodidad y nostalgia envuelven nuestro accionar las
primeras horas, los primeros días. A pesar de los posibles diagnósticos, no lo
considero un síndrome depresivo; en mi fanatismo literario, más bien lo
relaciono con el vacío que te ocupa al finalizar una novela increíble y supones
que te resultará difícil encontrar otra ficción tan atrapante y sugestiva, como
la que has concluido.










































