“El instinto erótico pertenece a la
naturaleza original del hombre… Está relacionado con la más alta forma del espíritu”.
Carl Gustav Jung
El ser humano se encuentra atrapado en
una lucha sin cuartel, entre variados aspectos, que le llevan al impulso innato
de seguir soñando y al mismo tiempo le sostiene en un mundo material y
concreto. La imaginación parece un mundo de difícil acceso, si bien estamos
todo el rato fantaseando, la realidad penetra e interfiere en los sueños. Una
cultura algo caprichosa y reprimida ha perturbado la más grande exploración
interna del ser humano como patrimonio esencial. En el caso de las mujeres,
entre tantas cosas, les han obligado a modificar el concepto de belleza,
eliminando los pelos de casi todo su cuerpo, entre ellos los del pubis.

