“Una de las escuelas de Tiön llega a negar el tiempo: razona que el presente es indefinido, que el futuro no tiene realidad sino como esperanza presente, que el pasado no tiene realidad sino como recuerdo presente”.
Jorge Luis Borges.
La física de la información sugiere que el espacio-tiempo y la materia no son fenómenos fundamentales. La comunicación juega un papel esencial pero en las diversas teorías sobre la descripción del comportamiento del universo se sostienen en probabilidades. El orden del universo no lo determinan las leyes físicas, al observar la revolución digital debemos sospechar que ese orden universal es tantas veces impuesto por la descripción que hacemos del universo. Si nos enfrascamos en el desarrollo de la inteligencia artificial es notorio que se trata de una realidad programada por un ordenador. Si la simulación es programada por algoritmos generados por seres humanos, podemos tener el alocado pensamiento que habría mas universos virtuales que reales. Y que en este que vivimos, la alternancia entre lo real y eventual nos confunde de tal manera que no podemos precisar si somos reales, actores o títeres.




