“Las personas están hechas de tal modo que quienes oprimen no sienten nada; es la persona oprimida la que siente lo que está ocurriendo”.
Simone Weil.
Para muchos, el advenimiento de la sociedad digital actuaría como fuerza revitalizadora para un renacimiento de la democracia, libertad, igualdad y búsqueda de paz. La pasión por el conocimiento y la consolidación de una política ciudadana de libre compartir era una carta de esperanzas mas que de certezas. Finalmente, un cuarto de siglo después, a internet también ha llegado para hace tiempo quedarse, lo peor y más oscuro del ser humano. Y a pesar de la abundancia de información, prestamos enorme atención a relativamente pocos. Nos identificamos con el error, con la fake news de turno. Somos amantes de la atención breve y de la discusión larga -con su navegación-. Somos la sociedad de la abstracción y distracción.



