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domingo, 26 de enero de 2020

Cuando estés mal, cuando estés solo


“Cada día que pasa, toma fuerza la nostalgia de un pasado glorioso que nunca existió realmente, pero que junto con el miedo al futuro, resulta una atractiva forma de fe”.
Hannah Arendt.

Es un sentimiento que marida entre la alegría y la tristeza. Se asemeja a una plaga que arrasa en este siglo y que estuvo viva su cepa desde el origen de la humanidad. En parte es esencial para un excelso desarrollo de las artes como la pintura, música, poesía o cine. Somos hijos de la nostalgia porque, casualmente, es un sentimiento que nos vincula con la niñez, con la adolescencia, con esos estados que han ido pasando y extrañamos. Víctor Hugo definía que la melancolía era la felicidad de estar tristes. Somos gente melancólica y para parte de la sociedad somos enfermos de depresión, de frustración, del desencanto.

martes, 20 de diciembre de 2016

No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió

"El tigre de hoy es idéntico al de hace seis mil años, porque cada tigre tiene que empezar de nuevo a ser tigre, como si no hubiese habido antes ninguno. El hombre, en cambio, merced a su poder de recordar, acumula su propio pasado, lo posee y lo aprovecha. El hombre no es nunca un primer hombre: comienza desde luego a existir sobre cierta altitud de pretérito amontonado. Este es el tesoro único del hombre, su privilegio y su señal".
José Ortega y Gasset - La rebelión de las masas (1930)

Para mis abuelos la década del treinta del pasado siglo fue dura. Tuvieron que cruzar por segunda vez el océano en barco para radicarse en Buenos Aires. Habían confiado en que se podía regresar a su Getxo natal, pero se equivocaron. Tuvieron suerte, ya que pudieron irse nuevamente luego de cinco años. A partir de los cuarenta, para mis aitites pudo considerarse la década donde salieron delante y desarrollaron su familia. Para mis padres, los sesenta fueron los años donde estabilizaron sus carreras personales y se aunaron en un proyecto familiar. Hoy recuerdan esos años como los mejores. Yo, de momento, como muchos, regreso cuando puedo a la atmósfera nostálgica de los ochenta, los de mi adolescencia. Y así seguirán las generaciones, buscando en una década pasada el mejor de los momentos vividos.