“¿Qué es un clásico? Es un libro que
las generaciones leen con una misteriosa lealtad”.
Jorge Luis Borges.
Aún restan seis meses para definir sus
preparativos. Pero la lectura siempre despierta pensamientos, dudas, curiosidades o asuntos a resolver. Y en una efeméride de este mes de junio aparecida en los periódicos, me viene a la mente que la festividad religiosa de la navidad -que junto a Pentecostés y la Pascua
de Resurrección son las mas celebradas por el cristianismo- me encuentra sin el cobijo familiar desde
el año 2002 y con los pasos bien cambiados. Desde ese momento he decidido -si las
condiciones acompañan- pasar esas fechas en compañía de mi esposa -y a veces
amigos- recorriendo alguna ciudad extranjera, donde mitigar ese efecto cálido familiar que
tenían las fiestas de la nochebuena y navidad y de esta manera, no estar pendiente de que
se trata de una fecha sentida. Hace años se trata de un momento particular que despierta
en mí, añoranzas y nostalgia. Eso sí, vaya donde vaya necesito Wifi para comunicarme con mis padres.











































