“Si dices la verdad, no tendrás que acordarte de nada.”
Mark Twain
Para algunos significa la negación de
lo que somos y lo que no nos conviene como seres humanos. No es un concepto único.
Su punto de partida somos nosotros mismos, ya que forma parte de nuestra
naturaleza. La naturaleza no se doblega y el libre albedrío aunque no lo
creamos es el inicio de su esencia. Ese estado que nos aterra al observar el
dolor que aflige, se encuentra agazapado en nuestro interior y puede salir en
cualquier momento. El mal forma parte de nuestra esencia y no es circunstancial.
Para Platón su origen radica en la ignorancia y en el desorden. Nos duele verlo
pero está tan instalado en nuestras sociedades que tantas veces nos da la sensación
de que es lo que prima. Y vence.
