“La enfermedad es el lado nocturno de
la vida, una ciudadanía más cara. A todos, al nacer, nos otorgan una doble
ciudadanía, la del reino de los sanos y la del reino de los enfermos. Y aunque
preferimos usar el pasaporte bueno, tarde o temprano cada uno de nosotros se ve
obligado a identificarse, al menos por un tiempo, como ciudadano de aquel otro
lugar”.
Susan Sontag
Es una de las enfermedades
consideradas incomprendidas y misteriosas. Hasta hace poco, saber que se tenía
esta afección era como una sentencia de muerte que iba consumiendo el cuerpo y espíritu.
Sorprendentemente es también un inspirador con mayor proyección en la literatura
universal. La magia y el temor se citaban en su nombre y muchos autores decidían
incluirla en sus obras como una manera de atribuirle a la muerte un sentido
refinado, edificante o asignarle al amor su paralelismo como una vulnerabilidad
atrayente. La tuberculosis mitificó la enfermedad relacionándola con la sensibilidad,
la vena o rapto creativo y una vida despreocupada, tal la del bohemio.










































