“No siempre se consigue lo que se
quiere, pero si se intenta, se consigue lo que se necesita”.
Mick Jagger
Su otra mitad, su complemento
irracional que no es racional así determinar, lo suele definir como un divo
egocéntrico y megalómano, cree que su compañero es un maníaco frio y vanidoso.
Vecinos desde pequeños, amigos desde la infancia, compañeros desde la
adolescencia y socios desde jóvenes. Se valora de ellos la vigencia de una sociedad
de más de cincuenta años. Plagados de anécdotas, rifirrafes y desencuentros,
uno siempre valoró del otro su postura dura y resuelta. El otro, el que lo
define como vanidoso y tanto más, en cambio, siempre respetó su inteligencia,
magnetismo, poder y la continua ambición, de la cual también se pudo haber
aprovechado. A los 75 años se sigue buscando calificativo a Mick Jagger, y más
allá de cómo lo defina cuando se enoje Keith Richards, lo único que define al
cantante de los Stones es el paso del tiempo, que lo convierte en solo historia
viva.
