Mostrando entradas con la etiqueta Kafka. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kafka. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de febrero de 2020

Hay anarquía en mis movimientos y al mismo tiempo alguien los controla


“En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo que te pongas del lado del resto del mundo”.
Frank Kafka

Quiso destruir la mayoría de sus escritos. Pidió que se respetara su decisión de que sus obras no vieran nunca la luz del sol tras su muerte. Vivió en un sistema injusto cuya única función era la de perpetuarse. Como a él, la vida también se perpetuó en un sistema que más que vivir lo que hace es que suframos en vida. Su estilo literario se convirtió más que en estilo en la representación de como vivimos las situaciones dramáticas o frustrantes. Frank Kafka traspasó su literatura al lenguaje cotidiano, de ahí que la RAE acepte la palabra kafkiano dentro de sus contenidos:

sábado, 22 de julio de 2017

Afuera el mundo sigue, soy uno más buscando en el mar

“El hombre más bello es el que regresa del lugar más lejano”, ¿qué podemos decir de Ulises que además realiza ese viaje nadando?
José Balza, escritor, ensayista y educador venezolano – de su libro Percusión

He tardado años en dominar el arte. Porque se requiere más de un talento para poder llevarlo a cabo. El mental, es fundamental. Sin la seguridad que el pensamiento positivo te brinde, puede convertirse en una empresa imposible de encarar. Y la seguridad te permite alcanzar un par de estados: uno es el de la meditación, otro es el equilibrio físico. Pero quizás el más anhelado es el de liberación, es encontrar la armonía de tu propio cuerpo en contacto con la naturaleza más liquida. He tardado años en sentirme libre, pero llevo dos décadas disfrutando como si se tratara de una experiencia arcaica en lo personal, un placer inequívoco. Tardó en comenzar por una apresurada y torpe enseñanza de mi padre y por el demasiado temor o respeto que le tuve a la materia. Y en la tierra donde nació mi viejo encontré mi mejor brazada, comprendí que tenía mi propio estilo, disfruté poder ir a nadar pensando que incorporaba un hobby, pero lo que alcancé fue el entendimiento de una soledad magnifica que me permite estar a gusto conmigo mismo.

sábado, 20 de mayo de 2017

Hazte la fama y échate a dormir

“La fama póstuma de nada sirve al muerto, pero puede servir a los vivos con el estímulo del ejemplo que deja el que ha fallecido.”
Carta XXVIII, de José Cadalso en Cartas Marruecas.

Y un día recuperé mi voz. No se trata de una profunda afonía, sino del uso de la metáfora para anunciar que retornaron mis ganas por redactar, por exponer. Una larga década -y un poco más- me alejaron de escribir frente al ordenador. Comencé mi derrotero con la locura de presentar una novela al concurso de Alfaguara, luego pasé a imprimir de forma casera mi propia revista de deportes, me enfrenté al desafío de escribir algunos cuentos, y para completar mi formación casi anarquista, me entregué a los que supuestamente saben, a través de talleres literarios. Lo hice porque sabía internamente que tenía voz, pero no sabía en absoluto si afinaba, así que me fui a comparar en un medio público y privado -pagué y fui a talleres gratuitos-, con el mundillo de la escritura algo más profesional. Y en el proceso me quedé sin voz.