sábado, 29 de junio de 2013

Musica que no te sacas de la cabeza ni de tu vida



Inicialmente esta entrada iba a ser de una canción muy futbolera que me acompaña hace años a la hora de ver los goles de la liga española. Pero la entrada se bifurcó y la única salida posible es dejarme llevar por una melodía que vengo tarareando sin parar y corresponde a la última escena del último capítulo de la sexta temporada de Mad Men, demás está decir una de las mejores series que sigo.

El pasado martes devoré el final de esta temporada. Como fue constante en las trece emisiones, Don Draper continúa un descenso irrefrenable hacia el infierno y para obtener algo de paz debe pagar un precio elevado y así desear que resurja aligerado de equipaje. En la última escena, se cruza la mirada con su hija Sally, quien parece recuperar el respeto hacia su padre, ante la primera demostración de Don de querer mostrar su pasado, justo frente al burdel donde se crió. Ahí surge la versión de Judy Collins de Both Sides Now. Fue una imagen que no logré aún despegar de mi mente  y eso que estamos ya en domingo y hasta poder ver la última temporada de la serie faltan más de ocho meses. Hasta entonces creeremos escuchar en todos lados los acordes de “A beautiful Mine”.

 Mad Men no es una serie que utilice el recurso del suspense al final de cada emisión, ningún personaje termina en una situación límite que modifique radicalmente el argumento, no nos deja una pista de lo que va a suceder en el siguiente capítulo. La serie se funde a negro para dar paso a los créditos unos segundos después de que un tema musical muy bien seleccionado nos condicione el alma, nos haga sentir que ese capítulo nos ha impactado.
Un sentimiento similar que definía el tono del episodio transcurrido generaba Los Soprano. Al escuchar el tema final nos permitía unos minutos donde reflexionábamos sobre lo que acabábamos de ver y en darnos cuenta de detalles que se nos habían pasado en su momento.
Y al inicio, nadie quería perderse los acordes de Woke Up this Morning, de Alabama 3. La intención de David Chase, el creador de la serie, era comenzar cada capítulo con una música diferente, pero HBO se negó, debía ser la misma para lograr la identificación de la gente. 

En la escena final que conmocionó al mundo, vemos a Tony Soprano escoger del jukebox del bar donde se desarrolla la cena familiar, de entre 23 temas distintas la canción de Journey, “Don’t Stop believing”. La canción fue un éxito de ventas, solo en iTunes fue la más descargada en ese año y sus ventas se incrementaron en un 482% desde la emisión de la última escena. El final de Los Soprano no tuvo final, fue una especie de travesura, un suspense cruel que aun hoy no arroja respuesta claras (muchos aun creen que hubo un corte de señal en la emisión) y que dejo un final abierto a una de las series más adictivas de los últimos tiempos.
La particularidad de The Wire es que a lo largo de sus cinco temporadas ha contado con una versión diferente de la misma canción: “Down in the Hole”, de Tom Waits. Casualmente la versión de Waits se escuchó en la segunda temporada; en la primera, los Blind Boys of Alabama se ayudaban de secuencias futuras para darnos una idea de la trama de las escuchas; lo dicho, Waits nos anticipó la trama del puerto y de Frank Sobotka; en la tercera fue el turno de The Neville Brothers, en el cuarto año llegó un sonido más moderno de la mano de DoMaje, que creó un grupo especialmente para la versión; y en la última temporada Steve Earle, quien además participó en varias emisiones como actor e interpretando a un ex adicto que supera la adicción a la cocaína y heroína fue el encargado de cerrar musicalmente la serie.

 La letra, repleta de imágenes religiosas sobre el bien y el mal contribuye a recrear el oscuro ambiente de esta serie de policías, narcos, políticos y otros criminales, que en una convulsionada Baltimore nos recrea el irrefrenable ímpetu de la corrupción y deterioro de las instituciones, y donde los héroes sobreviven en ambos bandos, sorteando tantas traiciones. Pero si alguien necesita más info, habría que consultarle a mi amigo Iñigo, que sabe los tonos de cada versión y los nombres de cada integrante de la serie, arriesgando que conoce hasta el nombre del más secundario de los drogatas o estibadores.

 En Dr. House la música tuvo también un papel importante. Tanto House al momento de recrear con el piano en su casa como en los finales de cada capítulo. Tan complementaria fue dicha relación que Hugh Laurie una vez terminada la serie, sustituyó el bastón y la vicodina por el micrófono, piano y guitarra para recorrer el mundo presentando su disco de blues “Let them talk”. Para los fanáticos de la serie y de la buena música, http://www.have-dog.com/house/ recopila todos los temas utilizados a lo largo de los años. Los dos últimos, para no olvidar, las versiones de Warren Zevon y Louis Prima para “keep me inyour heart” y “enjoy yourself (It’s later tan you think)”.

A Damages la seguí durante sus cinco temporadas. Me gustó la trama, su fotografía, la edición milimétrica de los tiempos cronológicos en su narración, la voluntad de Ellen Pearson para sobreponerse a trabajar con la perversa, elegante y profesional Patty Hewes. Y me gustó su cortina inicial, me gustó la música y me llevo a descubrir The VLA y tener su primer disco.
Para terminar, tengo que mencionar el tema futbolero que iba a ser motivo de esta entrada musical. “Three lions” puede ser la canción más futbolera que conozca. Fue utilizada para la Eurocopa de Inglaterra 1996 y luego utilizada, ya como suceso, para alentar a la selección inglesa en el mundial 1998. En ese torneo los argentinos vivimos un momento de gloria al superar a los ingleses en la tanda de los penales luego de un apasionante 2 a 2 que entre otras cosas recuerda un golazo de Owen, otro de Zanetti, los penales atajados por Roa y la expulsión de Beckham por entrarle al Cholo Simeone. Pero eso es otra historia, quizás para otro día. Para destacar que también en el europeo en cuestión, Inglaterra cayo por penales ante Alemania.
El grupo británico The Lightning Seeds recreó una versión pesimista sobre la suerte británica en este masivo deporte y que ellos mismos inventaron. Desde el mundial de 1966 y como único momento exitoso, la canción refleja esa continua decepción británica en las grandes citas mundiales. La canción contiene referencias a jugadores del pasado como Bobby Moore, Bobby Charlton, Gary Lineker, Gordon Banks y Nobby Stiles. Además acompaña inicialmente como introducción los gritos de la afición, tomados de Anfield durante la disputa de un partido de Copa UEFA en 1995. Y también distintos relatos de los últimos fracasos en el balompié británico.

 El título Three lions hace referencia al escudo de la selección inglesa, que a su vez viene del escudo de armas del país. El tono pesimista inicial deja paso a un tono positivo y queda como destacado parte de su estribillo: “It’s coming home, it’s coming home, Football’s coming home”. El tema fue número uno en UK y su éxito trascendió las fronteras del torneo para cantarse en cualquier estadio y ante cualquier rival de la selección. Su melodía pegadiza hace imposible no cantarla. En “El día del futbol” comparte la cortina inicial con los goles de la jornada y hace años que me baje la canción para cada tanto cantarla.
La entrada era sobre futbol y música. Y apenas logró ser la salida de la entrada. Como con las series, muchos recordamos canciones o melodías que nos gustan, emocionan o nos devuelven a las series o buenos momentos. Será cuestión de abusar de la memoria y buscarlas en la web, o compartirlas en este espacio.