Franz Kafka
Existir es en esencia resistir. Para ello contamos con una poderosa arma, que es la creatividad. Qué mezclada en proporciones con la constancia y determinación, nos permite moldear nuestra mejor forma en ese desierto que es la vida, que tantas veces logramos convertir en un vergel. Resistir es una indudable manera de ser, el movimiento por excelencia de la naturaleza humana. No solo resistimos como queja o manifiesto, también lo hacemos para perdurar, para seguir sintiendo la vida en nuestras almas, y en el proceso, sufrimos por la resistencia que implica la realidad que construyen las diversas generaciones, las de antes o las nuestras, en este mapa que se va quebrando con el paso de la humanidad y llamamos planeta tierra.
Existir es en esencia resistir. Para ello contamos con una poderosa arma, que es la creatividad. Qué mezclada en proporciones con la constancia y determinación, nos permite moldear nuestra mejor forma en ese desierto que es la vida, que tantas veces logramos convertir en un vergel. Resistir es una indudable manera de ser, el movimiento por excelencia de la naturaleza humana. No solo resistimos como queja o manifiesto, también lo hacemos para perdurar, para seguir sintiendo la vida en nuestras almas, y en el proceso, sufrimos por la resistencia que implica la realidad que construyen las diversas generaciones, las de antes o las nuestras, en este mapa que se va quebrando con el paso de la humanidad y llamamos planeta tierra.










































