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domingo, 22 de octubre de 2017

Pienso, luego existo

“El arte de razonar se reduce a un lenguaje bien hecho”.
Étienne Bonnot de Condillac – Filósofo de la Segunda Ilustración francesa.

Demostrando que soy un narrador cíclico, me apoyo en la entrada del sábado 7 de octubre y refresco el dicho escrito de Jorge Luis Borges: “Estoy más orgulloso de los libros que he leído que de los que he escrito”. Porque un lector entendido es aquel que ha leído y lee, una cantidad significativa de libros al año, hecho que le permite poseer un juicio propio sobre la materia que aborde, sustentado por la razón y por el refuerzo invalorable de una amplitud de miras. El problema radica en que cuando una persona lee con periodicidad, los estándares de calidad se vuelven exigentes. Y es en ese momento, que uno descubre que gran parte de las recomendaciones literarias no disimulan un mercadeo de favores, donde gran parte de lo editado, debería haber permanecido en la oscuridad de un disco duro personal y anónimo.

miércoles, 19 de abril de 2017

Mira que morir es tan natural como nacer

“Bueno, aquí hay un problema de vocabulario sumamente complicado, porque lo que tiene de fantástico el hombre nuevo es que no existe todavía. Todos nosotros tenemos nuestra idea de eso que se ha dado en llamar “el hombre nuevo” y creo que la lucha en común que muchos libramos está justamente dirigida por ese esquema, por ese deseo de llegar a una nueva concepción de lo humano, pero no hemos llegado todavía, estamos muy lejos de eso y el hombre nuevo es un hombre nuevo en un plano a futuro…”
Julio Cortázar – El sentimiento de lo fantástico

domingo, 6 de marzo de 2016

Cuando el cuerpo no espera lo que llaman amor...

"Las musas son mujeres"
Simone de Beauvoir

Solemos cometer el error de analizar o entender culturas anteriores a la nuestra, siguiendo los parámetros de las sociedades modernas. Es una confusión que tiene nombre, lo definió la antropología y la denominó etnocentrismo. Se trata de un error quizás ingenuo, pero que inconsciente o intencionalmente, distintos estamentos de la sociedad cometen habitualmente. Sin tener en cuenta la neutralidad de la observación, es factible que los habitantes de siglos anteriores nos parezcan retrógrados. Lo bueno es que no estaremos vivos para enterarnos de cómo nos han de evaluar o valorar en el siglo XXII.