“Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee”.
Miguel de Unamuno.
Se los caracteriza por su falta de autonomía y porque traicionan las reglas específicas del espectro literario. El estereotipo también incluye la falta de complejidad estilística, referencialidad, su escasa profundidad y el afán mercantilizador. La calidad del texto queda relegado a un segundo plano. Seguimos atrapados en el concepto cultura de masas, paradigma de toda cultura burguesa desde finales del siglo XIX. Los más ortodoxos continúan expresando su desprecio, otros consideran que además de mantener encendido el mercado editorial, mal o bien, acercan al fenómeno de la lectura a un público que no se acercaría de otro modo. El concepto “Best-seller” o super ventas sigue dividiendo aguas pero en un punto, la necesidad de ser un autor de ventas es la presión de todos.


