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martes, 17 de noviembre de 2020

Cuando es con vos, siento todo irreal


 “Cuanto menos se lee, más daño hace lo que se lee”

Miguel de Unamuno.


“No tengo tiempo para leer” puede ser una de las excusas simplistas más a mano para no reconocer dos cosas: que no se sabe organizar o que, en realidad, tanto no les gusta leer. Organizar el tiempo consiste dedicar un espacio a organizarse. Leer es encontrar tiempo para ampliar nuestra fuente de experiencias. Hace bastante que deje de sentirme susceptible cuando alguien se justifica por su falta de tiempo para acometer una lectura. Me hacían sentir un vago, aunque estuviera tapado de actividades, a la semana podía encontrar los momentos necesarios para descubrir con la lectura dos o tres libros diferentes. Tal vez era un halago por saber gestionar mi capacidad de lectura. Con el tiempo precisé que lo del tiempo es una frase hecha, todo aquel que no consigue unos minutos para encarar una lectura suele tenerlo para mirar el Facebook o Instagram, dedicar horas a consultar el móvil, sostener una larga conversación anodina o esencial por teléfono, mirar un programa televisivo o dormir más de diez horas al día, es decir cada uno encuentra un tiempo para hacer lo que quiera o le guste.

martes, 19 de febrero de 2019

Que aquel amor es como un océano de fuego


“El amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos”. 
Octavio Paz

Se puede definir como un sentimiento humano vinculado con el afecto y el apego. También se le asocia a dos elementos indisolubles: la pasión y la fuerza de acción. Es difícil definirlo con palabras, pero puede ser considerado el vinculo esencial y fundamental de la unidad universal. Si bien todos somos capaces de sentirlo, resulta imposible unificar un criterio para definirlo con rotundidad. Si apelamos al diccionario nos encontraremos con catorce acepciones que le contemplan. Puedo definirlo como la experiencia compleja donde prima una pulsión por estar cerca, entrar en contacto, anhelar un proyecto en común, desear y hasta adorar a otra persona u objeto -sí, también debemos incluir los objetos en este sentimiento- que invita a traspasar los limites de nuestra individualidad. El amor es difícil de precisar, pero está presente a lo largo de la humanidad, y algunos lo han convertido en una industria de masividad.