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jueves, 11 de junio de 2020

De las historias pasadas ya no me aturde saber


“¿Qué es un clásico? Es un libro que las generaciones leen con una misteriosa lealtad”.
Jorge Luis Borges.

Aún restan seis meses para definir sus preparativos. Pero la lectura siempre despierta pensamientos, dudas, curiosidades o asuntos a resolver. Y en una efeméride de este mes de junio aparecida en los periódicos, me viene a la mente que la festividad religiosa de la navidad -que junto a Pentecostés y la Pascua de Resurrección son las mas celebradas por el cristianismo- me encuentra sin el cobijo familiar desde el año 2002 y con los pasos bien cambiados. Desde ese momento he decidido -si las condiciones acompañan- pasar esas fechas en compañía de mi esposa -y a veces amigos- recorriendo alguna ciudad extranjera, donde mitigar ese efecto cálido familiar que tenían las fiestas de la nochebuena y navidad y de esta manera, no estar pendiente de que se trata de una fecha sentida. Hace años se trata de un momento particular que despierta en mí, añoranzas y nostalgia. Eso sí, vaya donde vaya necesito Wifi para comunicarme con mis padres.

miércoles, 20 de junio de 2018

Solo que el tiempo no los esperó


“El bienestar de las personas, en particular, ha sido siempre la coartada de los tiranos, y ofrece además la ventaja de dar a los sirvientes de la tiranía una buena conciencia”.
Albert Camus. 

La desigualdad continua su crecimiento disparando el desequilibrio y los niveles de pobreza. Por un lado, el constante desarrollo tecnológico nos plantea un enorme conflicto, ya que cada día se hacen menos necesarios todos aquellos trabajadores no calificados, lo que lleva a que se pierdan más empleos y los que lo conservan, lleven años con salarios estancados; los que se incorporan al mercado laboral lo hacen con nóminas cada vez más limitadas, en prestaciones y beneficios. A esto le añadimos los efectos de la globalización, que nos presenta un nuevo hecho inaudito: la eficiencia electrónica permite gestionar y supervisar a los trabajadores a distancia, por lo que los empleados en los países en desarrollo o subdesarrollo son dirigidos por directivos en los países desarrollados. Somos prescindibles y estamos perdiendo aquel concepto que prometía el “estado de bienestar” por la falta de cohesión social.