“Y el sexo es otra guerra incivil, la única
guerra sin héroes ni vencidos ni mártires ni santos, si dos buscan lo mismo
¡qué dulce cuerpo a tierra! Tan cerca del abismo, del éxtasis, del llanto”.
Joaquín Sabina
La literatura lo aborda pero no logra
hacerlo con absoluta eficacia. Hay aproximaciones, puntos en los que nos
identificamos, metáforas que aproximan sensualidad pero no podemos aspirar a
una uniformidad de criterios. Todo depende de la propia experiencia, de su
necesidad, intensidad, deseo, suerte, de la respuesta personal. Pasa algo
similar con palabras muy utilizadas como amor, muerte, eternidad, despecho,
fidelidad. Para aproximarnos a la historia de una palabra debemos tener en
cuenta muchas cosas y fundamentalmente, su vinculación con lo emocional.
Orgasmo es una palabra que contiene vida, muerte, pasión, abandono, soledad,
unión, inmortalidad, obra o arrebato. Y es un vocablo que intimida porque el
orgasmo es una experiencia breve que está a años luz de poder explicar de
manera fugaz como perdemos el control de la existencia.
