Aquellos
cuya conducta se presta más al escarnio, son siempre los primeros en hablar de
los demás.
Jean Baptiste Poquelín - Molière
En la Edad Media era un mecanismo de
control social. La articulación que impedía a las personas actuar fuera de unas
normas establecidas y aquel que bebía de esta medicina no solo comprendía en
carne propia lo que representaba haber ofendido al experimentar la humillación de
ver rebajada su condición de persona y si fuera poco hasta ahora, ultrajado en
su dignidad. Jugando con las palabras, una tormenta que atormenta. Y nos gusta
a casi todos, parece un acto de justicia. Pero un acto de la interpretación personal
de justicia, lo que nos hace sentirnos con el derecho de linchar, de ajusticiar
al que se ha equivocado, aunque haya sido su única vez, un desliz en su proceder.
De eso se trata el escarnio público, y en las redes sociales se practica a
diario.
