"Nunca serás feliz si sigues buscando el origen de la felicidad. Nunca vivirás si le buscas sentido a la vida".
Albert Camus
No hay dudas que el séptimo arte es un perfecto escaparate para exponer ideas o situaciones filosóficas con las que nos podemos reflejar. La posibilidad de abrir una cuestión privada o íntima a una masividad para que pueda ser comprendida, discutida o valorada por la sociedad en general. En ocasiones, una película te puede arrastrar hacia un abismo de recuerdos, reflejando en su recorrido tu propio espíritu. Eso me ha sucedido al observar la película del año 2018, llamada “Vida privada”. Por única vez, sentí que Paul Giamatti interpretaba una parte importante de mi vida, y que la directora Tamara Jenkins era capaz de devolverme sensaciones vividas hace poco tiempo, doce años, pero por la velocidad con que todo pasa, parecía olvidada experiencia.








































