“De cualquier modo, soporto mejor la servidumbre en tierra ajena que en mi propia casa”.
Manuel Chaves Nogales
La distancia obliga y permite comprender ciertos momentos cruciales. La desventaja que portamos como sociedad es que no solemos discernir en el momento que ocurren las cosas, su verdadera interpretación o significado. Somos prisioneros de nuestras pasiones y de nuestro obstinamiento, lo que hace prácticamente imposible practicar in situ el sentido común. El miedo o aceptación al cambio o a lo que somos nos hace esclavos de las pasiones y sus desbandadas, la mayoría de las veces, irracionales. La historia está llena de ejemplos y en la actualidad, es una triste y peligrosa tendencia que se repite y repite. Por eso, entretanto y vulgar despropósito, cada tanto regreso a beber de las aguas literarias. Y esta entrada tiende a homenajear a un olvidado de su época pero faro de esta, el sevillano Manuel Chaves Nogales (1897-1944).







































