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viernes, 22 de diciembre de 2023

Será que las cosas no vuelven al mismo lugar, pero igual te espero

Al final de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!” Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Masa, de César Vallejo


La filosofía es uno de los pilares del pensamiento. Plantea las condiciones básicas de como es y de como deberíamos ser los humanos y el mundo. Nos enseña a pensar y desarrolla nuestra ética. La filosofía corre con ventaja con respecto a la ciencia, ya que está última podemos decir que es de uso reciente. En el medio está la educación, que nutre a ambas doctrinas. Pensar y aprender a descubrir es al mismo tiempo, atributos para la filosofía y ciencia. “La vida no examinada no valía la pena vivirla”, afirmaba Sócrates. Es de sabios conocernos a nosotros mismos. La aceptación es un duro ejercicio diario y el reconocer el propio dolor al formar un colectivo es un aprendizaje del que no se siempre se puede crecer. A veces el dolor o la experiencia vivida no lo permite.

miércoles, 6 de abril de 2016

Quiero saber que la vida contigo no va a terminar.


"No es cosa fácil ser una excepción."
Imre Kertész

El arte tantas veces es una necesidad de despojo. Y para desprenderse de lo referencial, la paradoja indica que el ser humano debe re enfundarse el traje del amargo recuerdo y contar, contar utilizando la exageración del lenguaje y del recuerdo, pero contar la esencia al fin, ya que más allá de la desproporción que surja en la evocación, al menos quedará la base cierta de lo acontecido.

sábado, 12 de marzo de 2016

Aprendiendo a vivir, aprendiendo a seguir

"Las órdenes eran lo más importante de mi vida y tenía que obedecerlas sin discusión".
Del diario de cárcel de Adolf Eichmann.

Alguna vez conté en este mismo blog un fenómeno curioso que se daba en las rondas de los talleres literarios en que participé. Ante una temática a desarrollar, la encargada del taller solicitaba comentarios de los concurrentes. Dependiendo el sentido hacia donde se dirigía la ronda, te tocaba expresarte de los primeros o entre los últimos. Y casi siempre he observado una rareza que pensé que solo se daba en estas reuniones: la opinión del primero suele condicionar a los siguientes exponentes. Para que se de esa particularidad, el primer orador debe, al menos, mostrar énfasis, firmeza o convicción en lo que manifiesta. A partir de esa seguridad transmitida, lo que seguirá será previsiblemente, una serie de opiniones coincidentes.