“El escritor necesita suponer que es libre”
Salman Rushdie
La literatura como toda expresión de arte es libre pero sus autores no. Tal vez no exista la libertad, solo se inventa y creemos irracionalmente en alcanzarla. Tantas veces la lucha se debate en la construcción de la libertad. El lenguaje debería ser sinónimo de liberación y en un juego de palabras, el escritor debería ser toda la vida un observador y no el observado. En cualquier sociedad libre las cosas que se dicen o escriben pueden gustar o no, el asunto no parece ser el desacuerdo. Las voces disidentes deben hablar, la frase “la libertad no es un té de las cinco. La libertad es una guerra”, destacada en su novela “Shalimar, el payaso” da a entender que a pesar de treinta años de amenaza de muerte, Salman Rusdhie para no perder la libertad se defendió siendo libre. Y muchos ahora, visto lo visto con el apuñalamiento al escritor angloindio y con su despliegue mediático, entienden que al suceder lo sucedido, caía de maduro que si sobre alguien pesa una “condena de muerte” es raro que el condenado pudiera seguir viviendo libremente. Y sobre esto han opinado muchas personas, no necesariamente los fundamentalistas de turno.

