Luchino Visconti, alentado por el
éxito del film “La caída de los Dioses” en 1969, completó la llamada trilogía
alemana, con la adaptación de “Muerte en Venecia”, en 1971, y “Ludwig”, en
1972. En las tres películas, Visconti analiza el ascenso del nazismo y toca
temas como la ambición desmedida por el poder, la homosexualidad, la pedofilia,
la prostitución, la traición. Todos temas escandalosos en la época, en plena
liberación sexual.
