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domingo, 20 de noviembre de 2022

La memoria despierta para herir

Usamos la memoria para definir nuestras identidades individuales y colectivas y la reivindicamos como un derecho cultural y político. ¿Por qué la memoria ha llegado a dominar la discusión de la relación entre el presente y el pasado, al punto de casi reemplazar los discursos de la historia?”

Marianne Hirsch


La perspectiva del tiempo permitía alentar comunidades de recuerdos. Eso hasta hace poco, ya que pasamos a depender de la era de memoria, donde los hechos traumáticos vividos en los tiempos históricos han excedido los límites de cualquier archivo y cuestionado la idoneidad de los historiadores. “Cuando no recordamos lo que nos pasa nos puede suceder la misma cosa” comienza la canción de Lito Nebbia “Quién quiera oír que oiga”. La memoria individual cede paso a la memoria colectiva, se adueña de la génesis y la transforma, casi para hacer innecesarios a los protagonistas. No son relevantes, los recuerdos de esas minorías sociales sucumbieron ante las versiones hegemónicas -como le encanta esta palabra a los testaferros de la mentira- del pasado.

viernes, 1 de julio de 2022

No morirá lo que debe sobrevivir

 La materia ni se crea ni se destruye, solo se transforma”.

Antoine Lavoisier


La vida es una peregrinación no necesariamente efectuada por creyentes. El camino lo hemos de transitar todos, sin cultos o religiones, arropados por nuestros fundamentos o desatinos. Es un andar que lamentablemente, no garantiza que se haga justicia con tu buen hacer. Y durante el recorrido, los cuerpos se llenan de heridas, de diversas heridas, de cicatrices. Algunas dignifican y acreditan medallas, las más pasan desapercibidas para uno mismo. El poso o la impronta son portadores de nuestras lesiones físicas, espirituales y anímicas y gran parte de ellas no sanan con silencio en forma medicinal. Ante el dolor o la angustia, muchos chillan hasta apabullar, algunos exageran tal vez para llamar la atención y otros abruman con el silencio o la resignación. Como en botica, no existe una sola manera de vivir y morir. Lo que existe es el arrepentimiento de los que se quedan y no supieron decir las cosas en vida de las personas a las que amas y admiras.