“Los dos momentos más decisivos de mi vida fueron cuando mi padre me envió a Oxford y cuando la sociedad me envió a la cárcel”.
Oscar Wilde
Escribir para ser libre o para cubrir el tiempo. Por algo la escritura o lectura son fuentes de escape. La escritura se practica en la intimidad porque es un ejercicio de reflexión permanente; e importante porque la mediadora será la cultura, la reflexión crítica y civilidad. Si bien no son mayoría, sobran ejemplos de epifanías de aquellos escritores que, en intento de expiación o no, han escrito obras fundamentales mientras cumplían penas o posterior tras condenas en la cárcel. Moralmente concebimos que todo lo que está mal debe ser alejado o marginado. El dilema existe cuando mas de un clásico ha sido concebido imposibilitados de libertad. Y son voces que con el tiempo, marcan época o argumentación recurrente.
