“El propósito del arte es hacer consciente lo inconsciente”.
Richard Wagner
El sentido de un relato depende de nuestro horizonte cultural. Narramos experiencias universales iluminados por una época, vivencias y bagaje individual. Si intentamos darle sentido a lo que escribimos, estamos dando un sentido a la vida, al menos a nuestra vida. Encontrar una orientación a lo que queramos transmitir es muchas veces, el acto de vivir en uno mismo. Escribimos sobre los elementos que nos brinda la vida, en forma de temas, ideas, sentidos profundos o imágenes que acuden a nuestro intelecto. Todo es subjetivo y determinante al mismo tiempo. Lo que yo escribo guarda aceptación con algunos, indiferencia en otros y profundo rechazo en los demás. El sentir estará influenciado luego por el bagaje de los lectores o seguidores y sus edades, formación, sentir e ideología. Visto así, es un milagro que la comunicación se sostenga entre la ciudadanía.