“Todo lo que nos sucede, incluso nuestras humillaciones, nuestras desgracias, nuestras vergüenzas, todo nos es dado como materia prima, como barro, para que podamos dar forma a nuestro arte”.
Jorge Luis Borges
Vivimos en un mundo de cambios. Dicha percepción, es mas tangible en estos tiempos, mucho más acusado que en el pasado. El mundo conocido -para los ciudadanos analógicos- nos parece extraño, irreconocible. Y nos da miedo perder esa sensación de referencia, además de generarnos inseguridad. El mundo parece ser de los jóvenes y la tecnología es la punta de lanza icónica del cambio descontrolado. En esa sensación de desfasaje temporal, vuelve una y otra vez una frase que se utiliza para todo momento: “venido a menos”. Frase que tal vez, sea la innegable condición del ser humano en el paso del tiempo, en todos los sentidos, envejecemos.